Igual que al día siguiente de la fiesta
nos apresuramos a recoger los restos
a hacer desaparecer los cristales rotos
las manchas del vino derramado
las gotas de cera
y todo queda enseguida como nuevo
listo para la vida diaria
o el disfrute de otras noches de juerga
Así, tras un amor, nos esforzamos
pasada la resaca y el dolor de cabeza
en recoger y limpiar lo que queda
en la esperanza de despejar el alma
de dar cabida a una oportunidad nueva
Pero de un amor intenso
los restos que obstinados permanecen
no se quitan de la misma manera
ni los cristales rotos de sueños y deseos
se barren simplemente, ni sus posos se friegan
Sino que persistentes
se burlan de estropajos y bayetas
recordándonos la intensidad del goce
nos apresuramos a recoger los restos
a hacer desaparecer los cristales rotos
las manchas del vino derramado
las gotas de cera
y todo queda enseguida como nuevo
listo para la vida diaria
o el disfrute de otras noches de juerga
Así, tras un amor, nos esforzamos
pasada la resaca y el dolor de cabeza
en recoger y limpiar lo que queda
en la esperanza de despejar el alma
de dar cabida a una oportunidad nueva
Pero de un amor intenso
los restos que obstinados permanecen
no se quitan de la misma manera
ni los cristales rotos de sueños y deseos
se barren simplemente, ni sus posos se friegan
Sino que persistentes
se burlan de estropajos y bayetas
recordándonos la intensidad del goce
no dejando lugar para otras ferias.













































