
La habitación azul
el pasado dejado atrás
sus aristas, sus néctares
tu alma que flota
elevándose sobre el cuerpo tumbado
la puerta fechada, la penumbra
de la alcoba, cerrada al mundo
el tiempo como lo conocemos
los ritmos impuestos
se quedan fuera
y de noche
arrojarse a la vida
como a un mar revuelto
donde nada se espera
no puede haber miedo
y a nada debes temer
porque tu mismo
te refugias en la oscuridad
como un espectro