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SONETO


Si de la espera el discurrir callado
De la pasión que a la pasada imite
No surge fruto que a vivir invite
Da cuanto antes tu esperar por zanjado

Pues es tu mira estrecha tu buscar errado
Lo que hallar un nuevo edén te impide
Convéncete la solución reside
En mirar de otro modo a lo cercano

Placeres nuevos que pueblen tu lecho
Si así lo hicieres te traerán los hados
Veladas dulces su cabello en tu pecho

Si persistes en verte desolado
Aléjate de todos y en barbecho
Deja imbécil morir tu corazón ajado

EN LA PLAYA DE CORAL



En la playa de coral
donde el tiempo había sedimentado
innumerables trozos de conchas de colores
formando un minúsculo mosaico
que se adhería a nuestras piernas desnudas

En la playa de coral
se conjugaban todos los paisajes que había anticipado
todos los recuerdos que quería llegar a tener
los deseos proyectados de mundos mejores

Montañas y collados sobre costas de postal
el presente ondulante como la carretera de un solo carril
el porvenir sin límites como el horizonte sobre el océano
el olor a malta entrando por la ventanilla
y arremolinándose con el perfume suave de tu piel de seda

Y a medida que nos alejabamos
de la playa de coral
mi esperanza infinita se quedaba poco a poco atrás.

DIFÍCIL


Difícil alejarse sólo a medias
sin que haya entre vosotros
abismo ni tragedia

sabiendo que su casa
queda a un tiro de piedra
y que su vida sigue
y tú no estás en ella

que no desea explicarlo, definir
ninguna verdad cierta

Difícil
sobrevivir con gotas de su amor
rocío breve sobre la tierra seca
salir a la calle y no entregarte
al río humano que engullirte anhela

en la esperanza débil de que cuente contigo
tenerla así, sin no tenerla apenas
y amanecer sintiéndola lejana
como si no estuviera

mientras sigue al alcance de tus pasos
como sal en una herida abierta
sin estar y sin irse de tu lado
tan presente en su ausencia.

DESAYUNO


Con qué apetito,
al levantarse una mañana de enero
nos comemos el desayuno
de esperanza e ilusión
que lo apacible del tiempo, y la luz
nos invitan a compartir
dejando el estómago lleno
de reservas
para encarar las contradicciones
con que la vida se cambia de chaqueta
continuamente