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PRIMAVERA CRUEL



Atrás, detente, no te acerques más
cruel primavera
Por qué quieres precipitarte sobre nosotros
amantes sin objeto



No ves que adormecido
nuestro vacío se refugia bajo las nubes grises
se cobija nuestro dolor aletargado
lejos de la luz vitificante del sol nuevo



Atrás, aguarda, no tengas prisa
nuestras heridas no se han curado
no ha vuelto el embeleso
y por momentos crece el temor
nuestra esperanza comparte el suelo con las larvas


Primavera cruel, déjanos en paz
que el cielo cubierto nos arrope
que el frio envuelva nuestro vagar desubicado


Por qué amanece el sol
por qué florecen tan pronto los cerezos
si en mi interior, sigo velando, yerto,
el cadaver aún tibio de mi hermoso amor.

RECETA PARA UN POEMA

*(Lista de Ingredientes –según gustos-) :
Amor, dolor, deseo, días y noches
estaciones del año, desesperanza
risas y lágrimas, renuncias y añoranzas
recuerdos que te hagan poner cara de tonto.

Se ponen los ingredientes * al fuego
en un corazón abierto previamente
se doran con emoción, se saltean
con soledad, o vodka, o vino añejo
y al menos una pizca de introspección

Se destilan con tinta lentamente
sobre un papel que absorba el exceso
de bilis, se deja reposar un tiempo
y luego se abre otra vez la tapa
se le da forma artística y se sirve
aún caliente, pero sin que queme

Si sale bueno, puede conservarse
con tapa en un estante, no caduca
y cuando lo relees, sabe o duele
como el primer día. Buen Provecho.

FAR AWAY

Abajo había jeringuillas, suciedad y barro
Abajo había seres chulos e ignorantes
y también mucha bondad sin futuro
Abajo, más abajo, había mierda y ratas
y el destilado de tanto dolor inconfesable
arrastrado en la orina.

Tú nunca te sentiste de allí
por eso mirabas arriba
al cielo color dióxido del invierno
álamos pelados te saludaban como manos abiertas
mientras cortejaban a las nubes
con su desnuda yema terminal

El sol de día y la luna de noche
se pinchaban en el alero puntiagudo
de tu edificio de viviendas
y te preguntabas si las golondrinas
aprenderían a anidar en los aleros galácticos
del futuro que parecía a punto de llegar.

Y los aviones: te imaginabas
que pasaría uno aún más grande
capaz de transportarte lejos
cruzando impresionante el cielo
conteniendo un mundo fascinante
que te causaba pavor y asombro

Mirabas al atardecer al horizonte desde tu bici
y los colores...
parecía que el cielo iba ciego de pastillas

Mirabas más allá
y sabías que saltarías el muro invisible
porque tu alma era oriunda de otra parte
donde lo que nace no está destinado
a una vida puramente nominal
que surge y se apaga como un relámpago

Algún día lograrías llegar
nunca entendiste
cuánto de todo aquello arrastrarías contigo para siempre.