HAIKU 35


Ramas desnudas
que al aire gris ocultan
tantas promesas

Planeta eres
De volcanes circulares
Sobre tu superficie nívea
Y en tus entrañas
Espero Venus
No menos q espero Marte rojo
Pero te quiero terrena, alma mía
Tierra donde sembrar mi esencia sin futuro
Sin mas futuro que el extensísimo
Que se construye con nuestras ganas de estar juntos
Y que sigan en torno a ti rolando los planetas
Mi maná, mi vida, mi bebida
Que brota de tus montes planetarios
De tu tierra fértil de alegría y deseo. Te quiero Júpiter
Que no nos falte espacio para amar
Te quiero Venus
No menos que te quiero Marte rojo
Tierra te quiero


CUANDO ME VEAS LLORAR


Cuando me veas llorar, piensa que es sólo
un exceso de sensibilidad mal regulada
una flaqueza infantil sin superar
una mirada innecesaria a la dureza
de la realidad diaria, de la estrechez pasada,
de la ilusión tramposa e improbable.
Es decir, nada, fruslerías, desajustes glandulares
un retraso importante en aceptar el mundo.

Cuando me veas llorar, no le des importancia.
El pasado pasó y el futuro está echado
que no te conmueva o siquiera moleste
esta forma engañosa de llamar la atención
pues no es ese el camino ni la forma
de enfrentarse a los tiempos

No le des importancia y si acaso, sonríe
si puedes entenderlo, con eso basta,
desajustes y glándulas, sólo eso,
y un exceso de sensibilidad del todo innecesario.


EL TIPPEX ES UNA CASCABEL


El tippex es una cascabel
que se agita en el aula de exámenes
un día de septiembre

Tu nuca sudorosa empapando tu pelo
que acaba en sugerente punta de flecha
señalando la humedad de tu espalda

Tu camiseta blanca delinea
apenas tu cintura y por delante
sale a respirar tu pecho

Inclinado sobre la hoja en blanco
la hoja que parece ofrecer tantas posibilidades
pero ninguna a ti, en la mañana aciaga.

sino que agitando el blanco envase
como criatura que se anuncia peligrosa y bella
te preparas para no escribir

En su lugar te ocupas del recuerdo pasajero
fruto del dormir poco y del calor excesivo
de una playa nocturna que rebozó tu cuerpo

sonidos de guitarras, tambores y maracas
y otro calor distinto que brotando de dentro
hacia palidecer al del verano ardiente

Pero ahora en el aula infinita
el bote blanco sólo evoca el vacío
de la vida que tienes por delante

Este otro desierto desnortado
sin chuletas, sin pautas que te indiquen por dónde
la claridad del día cegando tu horizonte

Lejanos los otros cascabeles, la música en la playa
Irremisibles el tiempo y la distancia
tus sentimientos ya sólo tibios como el otoño 



DEL DESEO FUTURO




No hay nada malo
en que arrojes tu objeto de deseo
delante tuyo, como palo de perro
un poco más allá de lo inmediato

que al tirarte a por él te impulse
huyendo del vacío de tu presente
a mantener la ilusión encendida
a redoblar tu placer al alcanzarlo

Pero no te acostumbres a situar
el placer siempre distante del ahora
externo, siempre lejos, siempre otro,
por mucho que te impela su distancia

Es fácil que termines despreciando
todo lo que al alcance de tu mano
ya tienes, y al cabo se te haga habitual

esa infelicidad que antes te propulsaba.

DIAS INDECISOS

Días indecisos
De sol y frío
Entre estaciones
Caminando entre helechos
No se ha perdido
Quien nunca quiso
Seguir siempre el camino

AUSENTE TE DESLIZAS




Ausente te deslizas
Mirando tu reflejo
Con tu cabello largo
Y abrigo de entretiempo,
A otras tribulaciones
Ajena de momento.
El oval de tu rostro
La caída de tu pelo,
La calle es un despliegue
De cristales y espejos:
Bancos, ferreterías,
Portales, azulejos,
Bares, cines, floristas,
Bazares y cajeros
Te devuelven tu imagen
Para un juicio severo,
A veces modulada
Por un vidrio imperfecto,
Y luego, sonriente,
Regalas, sin quererlo,
Una mirada dulce
A alguien que espera quieto,
Apoyado, un segundo,
En la reja del metro,
Provocando un instante
De placer y deseo,
Y te alejas ligera,
En tu ensimismamiento,
Enamorada sólo
De tu yo paralelo.

VACÍO



Vacío, te deseo
fiel consuelo de las horas confusas
como agua fría sobre mi cabeza, que con frecuencia arde
como dedos sabios sobre la piel dolorida
vacío, cuantas veces quisiera
tener tiempo sólo para ti
y cómo me rehuyes, vacío
al no encontrar yo un lecho que ofrecerte
un espacio en torno donde dejarme rodear por tu abrazo
una hora sin nombre y sin dueño
que dedicarte a ti...
vacío, ven a mí, ábreme tu espacio
desdibuja mis confines y mis obligaciones
para que logre al fin, vacío,
dejar que la densa realidad
me envuelva de nuevo, plenamente.

CANCIONCILLA DE AGOSTO


Que trizte me siento
que trizte me siento
con mis sentimientos
Tos embarullaos

La luz del verano
La brisa de agosto
Las calles ajenas
Tan lejos mi amor

Los perros pequeños
Las niñas morenas
Los guiris perdidos
Distraen mi dolor

Que solo me siento
que solo me siento
con mis sentimientos
tos embarullaos

Mi mente confusa
En la encrucijada
Cultivo recuerdos
Que me hacen llorar

El vinito al fresco
Los pelos revueltos
La sonrisa triste
Del que queda aquí

La sonrisa dulce
La mirada tierna
El amor sincero
De la que se va

Que trizte me siento
que trizte me siento
con mis sentimientos
tos embarullaos

Que libre me siento
Que libre me siento
Con mis sentimientos
Tos embarullaos

CONFUSION


Confusión, querida confusión
Compañera de camino,
Cuánto te echaré de menos
Cuando junto a la chimenea
Rodeado ya sólo de mis libros y mis sueños
Haya dejado por fin de jugar al borde del abismo.
Confusión, tremenda confusión
Que una y otra vez me asalta
Cuando bajo la guardia,
Del sentido común y de la opción segura,
Cuando, no sin placer, decido
No seguir el camino razonable y trillado
Confusión, confusión inquietante,
Pero no menos dulce
Que me abre su puerta otra vez en la noche,
Confusión, querida confusión
Sabroso acicate del ahora
Cuánto te echaré de menos
Cuando vuelvas a mí
tan sólo en el recuerdo.

EN LA BÚSQUEDA INCESANTE


En la búsqueda incesante
de apagar esa sed indefinida
te sacias en ojos nuevos
y se reabren tus heridas
regadas con la sal de lágrimas invisibles
del sudor en la cama compartida

Te revuelcas en sangre y semen
para librarte del regusto amargo
de los sueños que no toman cuerpo
de las pequeñas tragedias
de puertas adentro

Y tras el olvido propiciado
por la ceguera del deseo
vuelves a la inmensidad desierta
de tu cuarto y tu lecho

donde entre las sábanas impregnadas
del olor de su cuerpo
vuelven la misma sed indefinida
la antigua soledad
como plomo en el silencio.

SALIMOS A LA TARDE


Salimos a la tarde con el alma al aire
prestos a caer victimas del hechizo de unos ojos cualquiera
dispuestos a convertir si se tercia lo que queda del día
en el hecho decisivo, el nuevo turning point,
el punto de inflexión que nos redefina

y entonces allí estás, por ejemplo tú
y de repente parece que resumes un ideal de belleza
y sutilmente consigo que me escuches
o quizás finjas,
o quizás ya estabas predispuesta

y yo te escucho a ti, e idealizo
cada faceta nueva de las que me abres tus velos,
y luego automatizo mis respuestas
mientras te observo, y me dejo enamorar del claro de tus ojos
de tu cintura al frió por debajo de la blusa,
de los pozos de tus mejillas

y me imagino extendiendo la mano
rozando con el dorso tus pómulos, tus labios
imagino estrecharte, imagino,
mientras tú me cuentas, me cuentas y me cuentas

hasta que la noche se termina,
y los horarios y los compromisos, y los derroteros
y el transporte público nos distancian.

Y al volver a casa la noche no huele a decisiva
Y parece que el alma se sienta derrotada,
más me llevo conmigo esta humilde magia,
la luz de tus ojos de ámbar me acompaña a la almohada.

A TU LADO APRENDÍ


A tu lado aprendí
tantas cosas nuevas
a peinarme en la ducha
a bajar la tapa
a conducir por la izquierda
a doblar las toallas
A tu lado aprendí
que el amor se acaba

COMO ESTATUAS


Como estatuas de sal
que no renuncian a girar la cabeza
y vuelven en la noche a la antigua encrucijada

Como estatuas de arena
que se van quedando sin aristas
sometidas al incesante viento contrario

Como estatuas
impasibles ante el derrumbe de los sueños
la imposibilidad de las sendas trazadas

Como estatuas
que ven pasar la vida por delante
y no logran siquiera seguirla con los ojos

Como estatuas
que contemplan impotentes el avance de las nubes
la erosión del tiempo

Como estatuas
inmovilizadas por el andamio de las reglas
por el peso de las traiciones y las trampas

Como estatuas
ante el desfile de los cuerpos
sin poder extender las manos y acariciar la piel

Como estatuas
ante la mascarada
incapaces los brazos de detener el mal

Así permanecemos
como estatuas

Como estatuas yacentes
que solo esperan ser arropadas y cubiertas para siempre
poe el lento polvo de los días.

EL MUNDO EN LA VENTANA


Aprender por fin que lo real no es cierto
Y que tus sueños te enseñan tanto como tus maestros
Y que es la gorra verde que oculta tu pelo
Lo que te hace tan bella a mis ojos en la mesa de al lado
Y que es porque lo ocultas, si bien solo en parte,
Y también por eso,
Y que te pintas las uñas rojas,
Para que contrasten con tus piernas de negro,
Y es que sentada frente a la ventana,
Eres tú en el escenario del mundo
De una calle concurrida en una tarde fría pero tan viva
De este tiempo que tomamos fraccionado
Como los recurrentes antibióticos del invierno
Y es tu ser desconocida,
Desconocida para mi, como también yo para tí
En el rabillo de tu ojo enmascarado,
Tu perfil que contemplo como un filtro y un marco
Al ver pasar la realidad o su reflejo en la luna del Starbucks
Y es tu injerencia en mi visión lo que varia su valor al alza
Como es el hecho de hallarme en el ensueño
El poso de la siesta demasiado larga,
De las noches febriles, con la calefacción alta,
Salir del caluroso desierto de mi cama
Entre reverberaciones y revelaciones de lo que nunca ha sido
Aunque quiera dejarme creer
Que esta lucha todavía puede tener algún sentido
Y así, en la ligera psicotropía que produce el sedimento
de tantas horas en torno a la comida y la bebida
Y las noches inmensas con que se celebra una vez más el solsticio
Quieres creer que hay algo que aprender
Y algo que aplicar y poner en práctica y un camino nuevo que recorrer
Y una forma nueva de hacer las cosas en el año flamante
Mientras que lo que te produce el mayor placer
No es la vigencia de la expectativa
Sino esa distorsión de la verdad y la esperanza
Que produce la vieja belleza filtrada por los cristales,
En torno al perfil de una desconocida,
Por la calle helada y a la vez palpitante,
Por tus zapatos fríos y tu mente como tus manos
Calientes y humeantes como el vaso de café.

¿QUÉ SE PUEDE ESPERAR DE LA POESÍA?



Para Oscar Aguado

¿Qué se puede esperar de la poesía?
¿Acaso hacernos sonreir como a lactantes
ante la musiquilla fácil de la rima?
¿la sorpresa de una imagen nunca oída,
la reimpresión recreada de los sentimientos de siempre,
expuestos, si hay suerte, de otra manera?
¿la realidad retratada con un velo de mágia,
la historia lejana que nos saque del pasmo?
¿un fogonazo o aunque sea una luz del tamaño de un led
de belleza pasajera?
¿un remover deseos, un incitar a la búsqueda, un reabrir heridas?

¿Qué coño se puede esperar de la poesía
más allá de los tópicos que reflejan
el sentimiento pasajero de la adolescente enfebrecida,
la idea simpática, y qué más da si suena ajada o falsa,
el amor expresado en pareados simples, recurriendo a metáforas manidas?

¿Qué se puede esperar de la poesía
sino que de vez en cuando te toque en lo profundo,
logre expresar lo que tu mismo sientes,
lo que ni siquiera sabías que sentías?

Y hablo de plenitud y de placer y de conocimiento.

¿Y qué puede esperar el poeta?
el poeta, que visita los antros donde se sirven versos,
donde se late al ritmo de las palabras encadenadas
El poeta que se aburre ante el blablabla
ante la verborrea de peso atómico del vanidoso vate
a la caza de la instantánea admiración
del aplauso agradecido
del juicio rápido y sonriente de su público
que apenas recordará, sino el leve impacto,
la difusa sensación de lo escuchado,

¿Qué espera el poeta?
el poeta que se esconde
pues no se siente digno o no logra
fundirse en ese mismo espíritu de comunión verbal
¿o no se siente poeta, el poeta?
Él
el que arranca su cáscara a la mentira,
el que flagela el amor y lo expone
en toda su potencia, en todo su dolor,
Él
el que retuerce las imágenes
y las recrea jugosas y renovadamente frescas
El poeta, que conmueve y se conmueve
puesto que ha envuelto sus palabras
en su piel desgarrada,
con su sinceridad irreflexiva,
con sus ganas de llorar y de ser abrazado y consolado,
por mucho que su mal parezca irremediable mientras lo declama,
el poeta, que al cabo es arrastrado hasta el atril,
hasta la tarima del café
donde se desnuda y lée para tí, y dice, y siente,
y te hace comprender, o recordar, por fín
para qué coño sirve
qué se puede esperar de la poesía.

SUMERGIRSE


Sumergirse
porque pesan los ojos
porque flotar no es a veces posible

Sumergirse
sin dar, llegado el día,
acuse de recibo a la mañana

Sumergirse
porque flotar no es siempre deseable
refugiàndose en la abundancia cálida y tangible de tu cuerpo
nuestra sangre diluida en el vino fresco del estìo
rechazando sabios la redención del alba

Sumergirse y sentir
que esta oscuridad es una cataplasma
que no entiende de responsabilidades
sobre la herida de las revoluciones abortadas
de la verdad anoréxica

Abrir apenas las rendijas del pensamiento
entreverar tu espalda en mis pestañas
deseando no respirar más
sino de tu boca
dejarse ir de amarras
sino las de tu pecho
a él asido como a una boya en el líquido amniótico

Casi sonriente
como una caricia que trazaras sobre mis labios
Casi sonidos
ronroneos que no necesito articular para hacerme entender
Baño de bienestar desanclado y sin filos

Sumergirse y no querer volver
no retirar las sábanas ni las cortinas de la duermevela
pensar que levantarse no es más que hundir los pies
en el barro de una realidad indefendible

Y entonces, sumergirse
sino que llevándote conmigo
inolvidable ahora la imagen entrevista
de tu silueta blanca sobre el rojo lecho.

DE MUERTE Y ANALGÉSICOS


Como la muerte es un final advenedizo
radical, casi nunca bienvenido
con sus complicaciones para tus supervivientes
has elegido en vez morir a plazos
suicidarte sonriendo

y en nubes de nicotina,
shots de tequila, y cerveza a espuertas
en la complicidad tardía
y las sonrisas de los desconocidos
se arrastra tu vida

Muerte a plazos
un desgranar tus días lentamente
olvidarse de los subtotales
que pagarás más tarde

creer que de pronto sabes otra vez volar
recorrer flotando las calles mojadas de la madrugada
desleir las barreras de la moral y del tiempo
por unas horas

Noches de muerte y analgésicos
pequeñas muertes pospuestas
por el poder de sustancias externas e internas
y luego blancas tabletas efervescentes
en vasos de agua sobre la mesilla

Y perderle el miedo a la mañana
y amanecer y seguir vivo
palpitante pero sonriente
y que la muerte aún no haya logrado
cuadrar cuentas contigo

UMI WO MITTEIMAS



Ha amanecido
y la ciudad se ha puesto en marcha
Y sí, la belleza sigue ahí
Si bien es cierto que habrás de filtrarla
que no te impresione de pretensión teñida
de engaño maquillada,sino sonriente
como una colegiala, la belleza
que brota de dentro y la piel refleja

Ha amanecido, y sí, la bondad sigue ahí
apenas se erosiona al contacto de la mentira imperturbable
con que retratan la verdad, apenas se deja dañar
por la destrucción frenética de valores y metas
que ejercen con horario de oficina los abanderados del mal
contra todo pronóstico enfundados en corbatas y chaquetas

A trompicones rota el engranaje de la ciudad
Y sí, la alegría sigue ahí
con sus vaivenes y sus mutis y sus contínuas montañas rusas
mirando el mar que se repite y se renueva, con lagrimas en los ojos

La ciudad sigue ahí, y también la esperanza
como siguen la estupidez y la muerte,
la esperanza que no deja de brotar
irradiada por la luz de ciertos ojos, de ciertas sonrisas

Ha amanecido, sí,y embutiéndonos en nuestras corazas de gasa
en nuestros fulares recién teñidos en ciudades lejanas
saldremos una vez más a dar la batalla.

QUÉ IMPORTA, SI TÚ



Qué importa que
los colores del cielo se hayan reflejado antes en otros ojos
que las calles resuenen a pisadas
o las palabras parezcan cien mil veces repetidas

Qué importa que los ciclos se sucedan infalibles e incesantes
si tú aún has de vivirlo todo como nuevo
encontrar puertas propias
por mucho que los umbrales reluzcan del paso de las suelas

Qué importa que haya a quién todo eso le parezca ya visto hasta cansar
Si esta música renace a medida que tú ahora la oyes
por más que traiga ecos a los que te observan curtidos en la tragedia

Qué importa, si tus ojos me impactan frescos
y me devuelven un reflejo de mí recién cortado

Qué importa todo eso
si tú reelaboras la realidad desde tu búsqueda y tu ansia,
si ahora, al acercarme a ti me rehaces en tu mirada.