
En la playa de coral
donde el tiempo había sedimentado
innumerables trozos de conchas de colores
formando un minúsculo mosaico
que se adhería a nuestras piernas desnudas
En la playa de coral
se conjugaban todos los paisajes que había anticipado
todos los recuerdos que quería llegar a tener
los deseos proyectados de mundos mejores
Montañas y collados sobre costas de postal
el presente ondulante como la carretera de un solo carril
el porvenir sin límites como el horizonte sobre el océano
el olor a malta entrando por la ventanilla
y arremolinándose con el perfume suave de tu piel de seda
Y a medida que nos alejabamos
de la playa de coral
mi esperanza infinita se quedaba poco a poco atrás.