DEL DESEO FUTURO




No hay nada malo
en que arrojes tu objeto de deseo
delante tuyo, como palo de perro
un poco más allá de lo inmediato

que al tirarte a por él te impulse
huyendo del vacío de tu presente
a mantener la ilusión encendida
a redoblar tu placer al alcanzarlo

Pero no te acostumbres a situar
el placer siempre distante del ahora
externo, siempre lejos, siempre otro,
por mucho que te impela su distancia

Es fácil que termines despreciando
todo lo que al alcance de tu mano
ya tienes, y al cabo se te haga habitual

esa infelicidad que antes te propulsaba.