UNA TEMPORADA EN EL CIELO




Vacíos descansan
los frascos de perfume

lo que aguardaban
se volatilizó

Las toallas olvidaron
su doblez en el toallero

desasignadas cuelgan
de cualquier manera

Los cajones querrían
vomitar su contenido

revuelto e indigesto
perdida su función

Recuerdos de una temporada en el cielo
del que al cabo caímos

aunque era en buena parte
made in El Corte Inglés

Recuerdos de un tiempo dorado
si bien los tintes tenían algo que ver

Se volatiliza el perfume
y queda el frasco

estrecho en la cintura
como una mujer

Con el tiempo olvidé
el pin de la visa

los códigos de acceso
a aquel mundo de sonrisas profidén

Souvenirs impuros
de una temporada en el cielo

¿Cómo llegué a creer
que alcanzaría mis anhelos

que hallaría mis respuestas
en aquel edén?


6 comentarios:

MartaNoviembre dijo...

"Souvenirs impuros
de una temporada en el cielo"... Me ha encantado entero y esta frase en particular.Supongo que todos volvemos a nacer varias veces. Gracias por tu bienvenida, y respecto a las cosas que tienes que contarme ¡me tienes en vilo! La semana que viene nos las podremos contar en persona, aterrizo allí el viernes. Un beso, Juan, hasta pronto.

Juan dijo...

Gracias, Marta. No te veré ese viernes por que estaré fuera. Dommage! Pero habrá ocasión. Hasta entonces. Beso.

Amanda dijo...

Hay tantos cielos!... imposible localizar en cual de ellos habrá de asentarse en el próximo instante nuestro "Edén"
Buenas reflexiones sobre algo perdido... Me gustó tu poema, gracias.

UB dijo...

Fantástico lo del toallero, Juan, muy simbólico.

Marcus Versus dijo...

últimamente tengo siempre en la mente el título de ese libro: CAMINO DE IDA. la vida es camino de ida, sé q es difícil, lo sé, pero mirar hacia el pasado nos complica un poco más el presente.

Parece imposible quitarse esos fantasmas, pero la vida es camino de ida y eso lo tenemos q tener presente. Esos perfumes también los utilizan otras mujeres, y cualquier otra rara costumbre puede sorprenderte, e incluso, engatusarte.

Las sonrisas profiden se pueden comprar (en el corte inglés o donde quieras, pero las de el corte ingles son las peores) y eso no nos interesa. Yo me quedo con el amor q flota, no con el q se compra. Yo me quedo con la felicidad. Yo me quedo con la experiencia de haber vivido en el cielo. Y lo demás casi nos da igual.

Un gran abrzo, amigo.
Y el mundo nos lo comemos, con patatas, aunq sepamos q está podrido.

un gran beso, amigo.

pepa dijo...

Gracias Juan,

contigo aprendí, como decia Sabina, a conjugar el verbo amar, y ,sinceramente.... nothing faked but pure quality love instead. Que suerte hemos tenido de haberlo vivido...