SALIMOS A LA TARDE


Salimos a la tarde con el alma al aire
prestos a ser victimas del hechizo de unos ojos cualquiera
dispuestos a convertir si se tercia lo que queda del día
en el hecho decisivo, el nuevo turning point,
el punto de inflexión que nos redefina

y entonces allí estás, por ejemplo tú
y de repente parece que resumes un ideal de belleza
y sutilmente consigo que me escuches
o quizás finjas,
o quizás estabas ya dispuesta

y yo te escucho a tí e idealizo cada faceta nueva
de la que me abres tus velos,
y luego automatizo mis respuestas
mientras te observo, y me dejo enamorar del claro de tus ojos
de tu cintura al frio por debajo de la blusa,
de los pozos de tus mejillas

y me imagino extendiendo la mano
rozando con el dorso tus pómulos, tus labios
imagino estrecharte, imagino,
mientras tú me cuentas, me cuentas y me cuentas

hasta que la noche se termina,
y los horarios y los compromisos, y los derroteros
y el transporte público nos distancian.

Y la noche al volver no huele a decisiva
ni parece que el alma se sienta renovada
más me llevo conmigo esta humilde magia,
la luz de tus ojos de ámbar me acompaña a la almohada.

LLAMADA




Oigo la llamada de tu pecho, de tu boca
que como una sirena desde lo profundo
me invita al reencuentro
porque tu deseo no muere contra mi piel
mi mar de búsquedas te anega
más no te apaga el líquido derramado
Y vuelves para chocar contra mí de nuevo
Te alejas, sí, huyes de esta complicidad inesperada
que se satisface en vino rojo
y en sobremesas con sabor a peligro y cicuta
te alejas, enderezas las velas, te arreglas el pelo,
despejas la cubierta, te sacudes la falda,
vuelves a tu rumbo bien trazado de residencial cara
a tus puertos a resguardo de sueldo fijo y conyugal cariño
con las bodegas llenas de tesoros, como tu despensa,
tus barriles de agua, tus reservas
Pero al cabo vuelves
a saciarte de nuevo del sudor repetido y la sonrisa incontrolable
de esta inmensa pasión fugaz
que un día descubrimos

A TU LADO APRENDÍ


A tu lado aprendí
tantas cosas nuevas
a peinarme en la ducha
a bajar la tapa
a conducir por la izquierda
a doblar las toallas
A tu lado aprendí
que el amor se acaba