Mirar que me conquista y me desata
Curvada silueta en elástica ofrenda
Inesperado regalo del verano
Inocencia que tan plena se entrega
Pechos de niña que inútilmente ocultas
Pozo dulce que jugoso me llama
Hada audaz, sedienta de cariño
Me retas a un abismo sin mañana
Labios abiertos a besos infinitos
Cálido cuerpo que a mis manos se amolda
Tus curvas a mis curvas desafían
En el rincón donde la luz no llega
Perdido en el placer de tu promesa
Licuado en el calor de tu presencia
Sonriente y temerario sobre el lecho
Hoy practico en tu cuerpo mi quehacer de poeta
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada