UMI WO MITTEIMAS



Ha amanecido
y la ciudad se ha puesto en marcha
Y sí, la belleza sigue ahí
Si bien es cierto que habrás de filtrarla
que no te impresione de pretensión teñida
de engaño maquillada,sino sonriente
como una colegiala, la belleza
que brota de dentro y la piel refleja

Ha amanecido, y sí, la bondad sigue ahí
apenas se erosiona al contacto de la mentira imperturbable
con que retratan la verdad, apenas se deja dañar
por la destrucción frenética de valores y metas
que ejercen con horario de oficina los abanderados del mal
contra todo pronóstico enfundados en corbatas y chaquetas

A trompicones rota el engranaje de la ciudad
Y sí, la alegría sigue ahí
con sus vaivenes y sus mutis y sus contínuas montañas rusas
mirando el mar que se repite y se renueva, con lagrimas en los ojos

La ciudad sigue ahí, y también la esperanza
como siguen la estupidez y la muerte,
la esperanza que no deja de brotar
irradiada por la luz de ciertos ojos, de ciertas sonrisas

Ha amanecido, sí,y embutiéndonos en nuestras corazas de gasa
en nuestros fulares recién teñidos en ciudades lejanas
saldremos una vez más a dar la batalla.

LO QUE SOMOS


Lo que somos
se debilita y se adultera
contra la riada de personas e ideas
con que nos ha tocado vivir
al cabo cartón piedra y máscaras
Lo que creemos ser
apenas se tiene
en una realidad de baipases
cortocircuitando la deseada serenidad
Lo que deseamos ser
no resiste la ducha diaria
de mentira líquida
como un aspersor de acido
para principios y metas
que no sean meinestrim
Lo que logramos ser
apenas acariciado entre corazas
es lo que sobrevive en el refugio del crepúsculo
a tanto acoso y tanta rendición
Y que duro es ser
en la soledad escalofriante
del que quisiera pertenecer
su norte bailando
como gogós publicitarias
vergonzosamente juveniles y vacías
donde los sueños que te orientaban
te han sido robados
por una presencia que se oculta siniestra
y te acecha en la vigilia
de tu dormitorio
una vieja foto en color sobre la mesilla
untada de vaselina
apenas logra delínear lo que buscábamos
Más lo que somos sigue ahí
si no olvidamos regarlo a diario
con los viejos principios
y la determinación
de los que nos resistimos
a dejar de ser lo que somos